Don Gaspar fue uno de los primeros en acompañarnos cuando abrimos nuestra bodega al turismo, y pronto se convirtió en el regalón de la familia. El obstinado paticorta tenía un carácter fuerte, que imponía respeto en cada encuentro inicial. Así también se presenta este Carignan: con una astringencia marcada y una alta carga tánica que entrega firmeza desde el primer sorbo. En boca se descubren perfiles de frutas verdes y albaricoques, que evocan su temperamento decidido, al asimilarlo emergen notas maduras que suavizan la experiencia, tal como ocurría con Gaspar, lo que comenzaba con intensidad y aspereza terminaba transformándose en dulzura y cariño, dejando una huella inolvidable en quienes lo conocieron.
Valoraciones
No hay valoraciones aún.